En esta sección hablamos de cómo cuidar tus prendas según su material y composición: desde cómo hacer un lavado correcto para que tu prenda dure lo máximo posible, hasta cómo experimentar con ella y sus lavados, e incluso cómo leer correctamente las etiquetas de lavado y cuidado.

En Majestic North trabajamos principalmente con fibras 100% algodón orgánico, aunque dependiendo de la prenda y de la colección, la composición puede variar.

Hay muchos factores que influyen a la hora de mantener una prenda en su estado original el máximo tiempo posible y optimizar su vida útil. El principal factor está en cómo la lavamos.

Esta guía te ayudará a entender mejor tus prendas y a cuidarlas para que puedan acompañarte durante años.

PRENDAS 100% ALGODÓN

Las prendas que producimos en Majestic North cuentan con un prelavado previo, por lo que la mayor parte del exceso de tinte ya ha sido expulsado antes de que la prenda llegue a tus manos.

Esto no significa que la prenda deje de expulsar tinte después de los primeros lavados. El algodón tintado seguirá perdiendo parte de su color con el tiempo y el uso. Es parte del proceso natural de envejecimiento del tejido.

Por ello, recomendamos lavar las prendas siempre con colores similares, especialmente durante los primeros lavados.

El color también puede conservarse durante más tiempo siguiendo algunos cuidados sencillos: lavar la prenda del revés, utilizar temperaturas bajas y evitar exposiciones prolongadas al sol.


RECOMENDACIONES

· En caso de mancha, no frotes de manera localizada.
Frotar directamente sobre una zona concreta puede generar una abrasión en las fibras y dejar un área con un tono diferente al resto de la prenda.

· Lava la prenda del revés.
De esta manera, las fibras de la cara exterior estarán menos expuestas al roce con el resto de prendas dentro de la lavadora, reduciendo el desgaste de la superficie.

· Lava con prendas de colores similares.
Especialmente durante los primeros lavados. Esto ayuda a evitar que el tinte que pueda desprender la prenda afecte a otras piezas.

· Lava a la temperatura indicada en la etiqueta o por debajo de ella.
Una temperatura más baja suele ayudar a conservar mejor el color y reducir el desgaste de las fibras.

· Seca a la sombra.
La exposición directa y prolongada al sol puede acelerar la pérdida de color de los tintes utilizados en prendas de algodón orgánico.

· Evita la secadora.
El calor y el movimiento pueden provocar encogimiento y alterar la forma y las dimensiones originales de la prenda.

· No sobrecargues la lavadora.
Dar espacio a las prendas dentro del tambor reduce el roce innecesario y permite que el lavado sea más efectivo.

· No es necesario lavar la prenda después de cada uso.
Si no está sucia, simplemente airearla puede ser suficiente. Reducir el número de lavados también ayuda a conservar el tejido y el color durante más tiempo.

PRENDAS 100% POLIÉSTER

El poliéster es una fibra sintética conocida por su resistencia, estabilidad y capacidad para mantener su forma. Es un material que absorbe poca humedad, se seca rápido y aguanta bien el uso continuado.

A diferencia del algodón, el poliéster no tiende a encoger de la misma manera, pero el calor excesivo puede afectar a su estructura, a los acabados y a la forma de la prenda.

RECOMENDACIONES

· Lava la prenda del revés.
Esto ayuda a reducir el roce sobre la cara exterior y protege estampados, bordados y acabados.

· Lava a la temperatura indicada en la etiqueta o por debajo de ella.
Recomendamos utilizar temperaturas bajas para reducir el desgaste del tejido.

· Evita temperaturas altas.
El exceso de calor puede afectar a las fibras y a determinados acabados de la prenda.

· Evita la secadora siempre que sea posible.
Aunque el poliéster soporta mejor el calor que otras fibras, recomendamos secar al aire para conservar mejor la forma y los acabados.

· Seca a la sombra.
La exposición prolongada al sol puede afectar al color de la prenda.

· No planches directamente sobre estampados o personalizaciones.
Si necesitas planchar, hazlo del revés y a baja temperatura.

80% POLIÉSTER · 18% RAYÓN · 2% SPANDEX

Esta composición combina diferentes fibras para conseguir un equilibrio entre resistencia, comodidad y elasticidad.

El poliéster aporta resistencia y estabilidad. El rayón aporta suavidad y una caída más fluida. El 2% de spandex aporta elasticidad y permite que la prenda acompañe mejor el movimiento.

Es una mezcla pensada para conseguir una prenda cómoda y resistente, pero que necesita especial atención al calor para conservar correctamente su elasticidad.

RECOMENDACIONES

· Lava la prenda del revés.
Reducirás el roce sobre la superficie exterior y ayudarás a conservar mejor el acabado de la prenda.

· Lava a 30 ºC o menos.
Las temperaturas bajas ayudan a conservar tanto el tejido como la elasticidad.

· Evita temperaturas altas.
El calor excesivo puede afectar especialmente a las fibras elásticas del spandex.

· Evita la secadora.
El calor puede reducir progresivamente la elasticidad y modificar la forma original de la prenda.

· Seca al aire y a la sombra.

· No retuerzas la prenda.
Deja que escurra de forma natural para evitar deformaciones.

· Si necesitas planchar, hazlo a baja temperatura y del revés.

PRENDAS 100% LIOCEL

El liocel es una fibra de origen celulósico, obtenida a partir de pulpa de madera. Es un tejido suave, transpirable y con una caída muy característica.

Su tacto y su capacidad para adaptarse al cuerpo hacen que sea un material especialmente cómodo. También tiene una buena resistencia, pero el roce y el calor excesivo pueden afectar a su superficie y a su forma con el tiempo.

RECOMENDACIONES

· Lava la prenda del revés.
De esta manera reduces el contacto de la cara exterior con el resto de prendas y proteges mejor la superficie del tejido.

· Lava a baja temperatura.
Recomendamos utilizar agua fría o un máximo de 30 ºC, siempre respetando las indicaciones específicas de la etiqueta.

· Utiliza programas suaves.
Evita ciclos demasiado agresivos y centrifugados muy intensos para reducir el desgaste y mantener la caída natural del tejido.

· No utilices lejía ni productos blanqueadores agresivos.
Pueden dañar las fibras y alterar el color de la prenda.

· Evita la secadora.
El calor y la fricción pueden provocar encogimiento y afectar a la forma y textura del tejido.

· Seca al aire y a la sombra.
Evita el sol directo durante periodos prolongados para ayudar a conservar el color.

· No retuerzas la prenda.
Después del lavado, elimina el exceso de agua sin retorcerla y deja que se seque de forma natural.

· Plancha a baja o media temperatura.
Si necesitas plancharla, hazlo preferiblemente del revés y sin mantener la plancha demasiado tiempo sobre una misma zona.

· No sobrecargues la lavadora.
Dar espacio a la prenda durante el lavado reduce el roce y ayuda a mantener la superficie del tejido en mejores condiciones.

CUIDADO DE ESTAMPACIÓN

Una prenda no termina cuando sale del taller.

Las estampaciones, bordados y diferentes técnicas de personalización también forman parte de la prenda y, al igual que el tejido, van cambiando con el uso y los lavados.

Cada técnica tiene sus propias características y necesita unos cuidados diferentes. Aquí te explicamos qué utilizamos, cómo funciona cada una y qué puedes hacer para mantenerlas en buen estado durante el máximo tiempo posible.

DTI

El DTI es una evolución de la técnica DTF (Direct to Film).

El proceso comienza con la impresión del diseño sobre un polvo de polímero, que posteriormente se transfiere a la prenda mediante presión y calor utilizando una plancha industrial.

La principal diferencia frente al DTF está en el acabado final. El DTI consigue una estampación más fina, flexible y elástica, con un tacto mucho más gomoso y agradable.

Esta elasticidad permite que el diseño acompañe el movimiento natural de la prenda en lugar de comportarse como una capa rígida sobre el tejido. Esto ayuda a aumentar la longevidad del estampado y reduce la tendencia a que aparezcan grietas o que el diseño se cuartee con el uso.

COMO CUIDARLO

Aunque el DTI está diseñado para ser flexible y resistente, el calor y la fricción excesivos pueden acelerar su desgaste.

· Lava la prenda del revés.
Esto reduce el contacto directo del estampado con otras prendas y con el tambor de la lavadora.

· Lava a baja temperatura.
Recomendamos utilizar agua fría o una temperatura máxima de 30 ºC. El exceso de calor puede afectar progresivamente a la adherencia y al acabado del estampado.

· Evita la secadora.
Las altas temperaturas pueden afectar al polímero y reducir progresivamente su adherencia, haciendo que el diseño pueda levantarse o deteriorarse.

· No planches directamente sobre el estampado.
El calor directo puede alterar el acabado del polímero e incluso hacer que se adhiera a la superficie de la plancha. Si necesitas planchar la prenda, hazlo siempre del revés y a baja temperatura.

· No frotes directamente sobre el diseño.
La fricción localizada puede desgastar la superficie del estampado antes de tiempo.

SERIGRAFÍA

La serigrafía es una técnica en la que la tinta se transfiere al tejido a través de una pantalla que funciona como una plantilla.

Dependiendo del tipo de tinta utilizada, la estampación puede tener diferentes acabados, grosores y tactos. Es una técnica que permite conseguir estampados muy resistentes y con mucha presencia.

Aun así, la tinta también puede evolucionar con el uso. El roce, los lavados y especialmente el calor pueden provocar que el estampado se desgaste, se cuartee o pierda parte de su acabado original.

COMO CUIDARLA

· Lava la prenda del revés.
Evita que la estampación roce directamente con otras prendas y con el interior de la lavadora.

· Lava a baja temperatura.
Las temperaturas altas pueden acelerar el desgaste de la tinta.

· Evita la secadora.
El calor puede provocar que la estampación se cuartee, se deteriore o pierda adherencia.

· No planches directamente sobre la serigrafía.
El calor directo puede dañar la tinta e incluso hacer que se quede pegada a la plancha.

· No frotes directamente sobre el estampado.
El roce continuado puede desgastar progresivamente la superficie.

· No dobles la prenda manteniendo el estampado sometido a presión durante largos periodos.
Especialmente cuando la tinta tiene un acabado más grueso o plástico.

BORDADO

A diferencia de una estampación, el bordado no se imprime sobre el tejido: el diseño se construye directamente mediante hilos cosidos sobre la prenda.

Esto aporta volumen, textura y una mayor presencia física al diseño. El resultado depende tanto del tipo de hilo como de la densidad y construcción del bordado.

Aunque es una técnica muy resistente, un hilo cortado o enganchado puede hacer que el bordado empiece a deshilacharse.

COMO CUIDARLO

· Lava la prenda del revés.
Esto reduce el roce directo sobre los hilos y ayuda a conservar el bordado.

· Evita enganchar el bordado.
Ten especial cuidado con cremalleras, velcros, accesorios o cualquier elemento que pueda tirar de los hilos.

· No tires de un hilo suelto.
Si detectas un hilo sobresaliendo, no tires de él. Podrías sacar parte del bordado y hacer que empiece a deshacerse.

· Si se corta un hilo, puedes fijarlo.
Corta el sobrante dejando unos milímetros de hilo y, con mucho cuidado, acerca brevemente la llama de un mechero al extremo. El calor hará que el hilo sintético se funda ligeramente y forme una pequeña bola que actuará como tope, evitando que siga deshaciéndose.

Mucho cuidado: hazlo únicamente sobre el extremo del hilo, lejos del tejido, y durante un instante. Una llama aplicada directamente sobre la prenda puede quemarla o dañarla.

· Evita la secadora cuando sea posible.
El calor puede afectar tanto a los hilos como al tejido sobre el que está realizado el bordado.

· No planches directamente sobre el bordado.
Si necesitas planchar, hazlo del revés y evita ejercer una presión excesiva sobre la zona bordada.

En resumen.

Las reglas son bastante sencillas:

Lava del revés.
Temperaturas bajas.
Evita la secadora.
No planches directamente sobre las personalizaciones.
No frotes ni tires de los estampados, bordados o vinilos.

Y recuerda: una personalización también envejece.

Con el tiempo pueden aparecer pequeñas grietas, pérdida de intensidad, desgaste o cambios de textura. No siempre significa que la prenda se haya estropeado; muchas veces es simplemente el resultado de haber sido usada.

La idea no es que tu prenda permanezca intacta para siempre.
La idea es que envejezca contigo.

GUÍA DE SÍMBOLOS DE LAVADO

Aquí tienes una guía rápida para entender qué significa cada uno y saber cómo lavar, secar y planchar tus prendas correctamente.

Antes de meter una prenda en la lavadora, échale un vistazo a la etiqueta. Un minuto de atención puede alargar mucho su vida.

LAVADO EXPERIMENTAL

Una prenda no tiene por qué quedarse igual para siempre.

Los tejidos cambian con el uso. Los colores pierden intensidad, aparecen marcas, las fibras se desgastan y cada lavado puede dejar una pequeña parte de la historia de quien lleva la prenda.

En Majestic North nos interesa ese proceso.

Por eso, además de explicar cómo conservar una prenda en su estado original, queremos hablar también de cómo experimentar con ella.



Cambiar la temperatura, el programa, el centrifugado o incluso la forma de secarla puede generar diferentes resultados. Especialmente en prendas de algodón tintado, los lavados pueden modificar el color y crear marcas naturales en diferentes zonas.

¿Quieres experimentar?

Hazlo sabiendo que no hay vuelta atrás.

Un lavado experimental puede cambiar el color, la textura, la forma o el acabado de una prenda. El resultado dependerá del tejido, el tinte, el patrón y las condiciones del lavado.

Algunos ejemplos:

· Lavados a mayor temperatura
Pueden acelerar la pérdida de color y el encogimiento de determinados tejidos.

· Mayor fricción
Puede generar zonas de desgaste y marcas en las partes de la prenda que más rozan.

· Diferentes formas de secado
Pueden modificar la caída, la textura o la forma de algunas prendas.

· Repetir determinados lavados
Puede crear una evolución progresiva del color y del tejido.

No existe una única forma correcta de hacerlo. Puedes mantener la prenda como salió del taller o dejar que el uso y los lavados la conviertan en algo diferente.

La marca que aparece después de cien usos también forma parte de la prenda.


Cuidar una prenda no significa evitar que cambie. Significa decidir cómo quieres que cambie.